El (temido) test: pistoletazo de salida en la carrera a por tu plaza.
Se acerca la primera prueba del proceso selectivo: el test. Un examen que, a priori, parece el más asequible de los tres que conforman la oposición, pero que elimina a aproximadamente el 75% de los opositores que han firmado la convocatoria. Su exigencia reside en la necesidad de tener bien preparado prácticamente todo el temario; y en que el corte lo determina el nivel de la totalidad de los aspirantes.
Aquí van algunos «tips» que te pueden ayudar.
La (bendita) rutina que impulsa: vivir la oposición desde dentro
En la repetición diaria se esconde un avance que a veces no se ve. Cada jornada cumplida, incluso las discretas, suma. Un día más es, sencillamente, un día menos: una forma tranquila de recordar que el camino, aunque largo, se acorta.
El primer paso
Terminar la carrera de Derecho, para muchos, como llegar a la cima de una montaña solo para descubrir que, en realidad, era la antesala de un macizo mucho más grande. Tras años de exámenes, trabajos y noches en vela, llega el momento de decidir qué hacer «el día después». Y, entre todas las opciones, hay una que destaca por su peso, su prestigio y su vértigo: opositar para ser juez o fiscal.
La idea seduce. También asusta. Y, en mi caso, ambas sensaciones convivieron en un equilibrio inestable.